Historia de caballos y hombres

Modificar tamaño del texto

Por Rubén Cusati

Sinopsis

La naturaleza es siempre el verdadero protagonista del cine islandés. Aquí son los desolados paisajes de la isla y los caballos como una metáfora de la vida del hombre.

Premios

2013: Festival de San Sebastián: Premio Nuevos Realizadores

Trailer

La ópera prima de este realizador-actor islandés es una mezcla de semi documental (de hecho muchos personajes secundarios son habitantes del lugar  y criadores de caballos) de la vida campesina en vastos y desolados paisajes de la isla y de un encadenamiento de varios cuentos cortos que semejan un estudio comparado del comportamiento animal, en este caso caballos, y las conductas humanas (la etología). Y, generalmente los que salen mejor parados son los caballos, dejando la brutalidad del lado de los hombres.

La serie de relatos se unen primero a través de la comunidad que vive pendiente de sus caballos, con viviendas separadas cientos de metros unas de otras y de la historia del aún soltero más codiciado orgulloso y cuasi enamorado de su yegua blanca, relato con el que comienza y cierra el filme.

Ya desde comienzos del siglo actual se han conocido varias películas (y series) provenientes de la isla europea que siempre tienen en común los vastos ambientes campesinos alejados de los centros uirbanos, el rigor del clima con sus invariables tormentas de nieve, la relación del hombre con los animales, un cierto puritarismo que termina a veces en el exceso sexual, el alcoholismo como forma de superar la dureza de la vida.

Unos cuatro o cinco relatos con su principio y final se entrecruzan en la película dentro del poblado: el que monta su caballo y se arroja al peligroso mar para comprar botellas de vodka en un barco ruso, los vecinos que espían con binoculares las acciones del solterón y su yegua, otros vecino que se lastima con un alambre de púas por el cierre de un camino público y hasta un turista mejicano, jinete inexperto, que se ve encandilado por una amazona teutona.

La narración, entonces, es coral, protagonizada por varios personajes, los lugareños y sus caballos.

Los cuentos son breves, simples en extremo, inusuales, no exentos de un humor negro y absurdo pero crueles como lo es la naturaleza misma en un ambiente inhóspito, frío y de extraña belleza resaltada por la fotografía

La relación de los lugareños con los caballos es ancestral, atávica, cargada de violencia, de necesidad y también de amor. Los caballos devuelven a los hombres el espejo de su animalidad,  de su sexualidad, su instinto, su debilidad. Los vicios, la vergüenza, la falta de inocencia, la torpeza, el pecado y la sordidez, en suma, pertenecen sólo al ámbito humano.

La fotografía de Bergsteinn Björgúlfsson es de gran belleza estética, con paisajes de lejanos horizontes desvaídos con una iluminación transparente alternando los cielos límpidos o borrascosos según el relato de que se trate y se narran accidentes, alguna que otra muerte, decisiones inesperadas e incluso alguna muy arriesgada. Son algunos de los acontecimientos que atraviesan el filme.

Los hombres y los caballos se miran mutuamente pero sólo los caballos ven, ven a los hombres sin libertad, sin inocencia, egoístas, permanentemente en pecado.

Cuando surge la necesidad sexual, el coito humano es frío, impersonal, torpe y oculto mientras la imagen del caballo pareciera más tierna, con una yegua nerviosa y un semental a punto de explotar. Todo está mediado por el caballo y no faltará la vecina que mire a lo lejos con envidia a la que se queda con el semental.

Excelente opera prima y película altamente recomendable.

Ficha técnica
Título original Hross í oss
Año 2013
Duración 85 min.
País Islandia
Director Benedikt Erlingsson
Guión Benedikt Erlingsson
Música David Thor Jonsson
Reparto Helgi Björnsson, Charlotte Bøving, Sigríður María Egilsdóttir, Maria Ellingsen, Juan Camilo Roman Estrada, Kristbjörg Kjeld, Ingvar Eggert Sigurðsson
Productora Leiknar Myndir
Género Drama | Caballos. Vida rural

Author Info

Raul Avila