Radiografía de la salud adolescente

El estudio realizado por Unicef y la cartera sanitaria nacional revela diferencias territoriales en la población comprendida entre los 10 y 19 años.

La población adolescente representa el 16 por ciento del total de nuestro país. Comprende a chicas y chicos de entre 10 y 19 años, de acuerdo con la definición aportada por la Organización Mundial de la Salud que, a su vez, divide esa franja etaria en dos grupos: de 10 a 14 años, y de 15 a 19. La distinción es importante a la hora de evaluar los indicadores analizados por Unicef y el Ministerio de Salud de la Nación, que presentaron a comienzos de diciembre un informe sobre la situación de este grupo social en la Argentina.

Allí se abordan temas de salud sexual y reproductiva, alimentación, actividad física, salud mental, violencia, consumo de sustancias y mortalidad, a partir de datos relevados en encuestas y censos oficiales, con el objetivo de contribuir al desarrollo de políticas integrales para la mejora del acceso a la salud y la calidad de vida.

El informe revela -entre otras cuestiones- diferencias entre  provincias, como la tasa de fecundidad entre chicas de 15 a 19 años, que en Santa Fe se ubica por encima de la media nacional, y la que corresponde al grupo etario de entre 10 y 14 años que también la supera; y una notable vinculación entre algunos guarismos y un contexto de mayor vulnerabilidad. En ese sentido, se estima que la maternidad en la adolescencia es más frecuente entre las jóvenes de sectores de escasos recursos y las que tienen menor nivel educativo.

Entre las principales conclusiones del estudio que, como se dijo, se basa en los resultados de investigaciones anteriores, se cuenta que casi un 30 por ciento de chicos y chicas de 13 a 15 años tienen sobrepeso, la mayoría tuvo su primera relación sexual entre los 15 y los 16 años, y la mayoría de las mujeres afirmó haber querido tener la relación en ese momento, mientras que un 4 % asegura haber sido forzada, lo cual revela una grave vulneración de derechos.

Un indicador que se tuvo en cuenta es la mortalidad, que en esta etapa es baja y tiene a los accidentes como causa principal. Sin embargo, se registra una incidencia creciente de los suicidios, concepto en general poco visibilizado por temor al supuesto efecto contagio que genera su difusión. Ese dato, el de la mortalidad en general, presenta importantes diferencias entre provincias, y en Santa Fe es mayor que la media nacional.

Otra conclusión es que un 70 por ciento de estudiantes secundarios dice haber consumido alcohol alguna vez, y al comparar los últimos datos disponibles (de 2014) con el estudio anterior (2011) se observa un aumento significativo de la presencia de marihuana.  Aquí conviene recordar un relevamiento efectuado meses atrás por el Observatorio de la UCA entre adolescentes y jóvenes por un lado, y adultos por el otro, del Gran Santa Fe y el Gran Rosario, muestra que reveló una notable diferencia entre lo que dicen consumir  los primeros y lo que sabían del tema los segundos.

El acceso dispar a la educación, a la información, al sistema de salud y a métodos anticonceptivos, conspira contra un ejercicio pleno de los derechos que asisten a niños, niñas y adolescentes. En un contexto complejo, con la mitad de la población menor de 14 años que vive en la pobreza, la definición de políticas públicas que aseguren el cumplimiento de las leyes y convenciones que están vigentes en el país resulta prioritaria para asegurar un desarrollo en igualdad de condiciones. Hacia ese objetivo está orientado el informe avalado por Unicef.

Nota publicada en El Litoral
Jueves 29.12.2016.

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