Semana Mundial de la Lactancia Materna

01 al 07 agosto 2016 – CLAVE PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Cuando el joven lobo, abandonando los pechos de la loba, degüella su primer cordero, hay una sonrosa en las nubes: el mundo sigue obediente, el Edén no vuelve a empezar. Norge, Les Cerveaux brûlés, 1969.

El etólogo premio Nobel de medicina, Konrad Lorentz, descubrió hace décadas lo que denominó Impronta: Separaba de su madre a un pato al nacer y lo alimentaba y hacía igual con una oveja pero luego de un período de amamantamiento con su oveja-madre. Al tiempo la oveja reconocía a su madre entre muchas otras de manera inmediata mientras el pato lo perseguía a él (que lo había alimentado) y no a su pata-madre. Los primeros momentos posteriores a la parición crean una relación tan íntima y profunda como, posiblemente, no se vuelva a repetir a lo largo de la vida, el Edén. De ambos. Del hijo y de la madre.

La lactancia materna es un hecho biológico sujeto a modificaciones por influencias sociales, económicas y culturales que ha permanecido como inalterado hasta finales del siglo XIX, tanto si se tratara de leche de la propia madre o de otra (nodriza). A principios del siglo XX a los niños se les cambia su forma de alimentación inicial y pasan a ser alimentados con leche modificada de una especie distinta. Gran equivocación a pesar del Edipo freudiano. Una de las causas de la malnutrición infantil es el abandono de la lactancia materna como forma habitual de alimentación de los lactantes que puede traducirse en un problema con importantes implicaciones personales, sociales y sanitarias.

La OMS y el Unicef recomiendan como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del recién nacido. También recomiendan seguir amamantando a partir de los seis meses, al mismo tiempo que se va ofreciendo al bebé otros alimentos complementarios, hasta un mínimo de dos años a partir de lo cual tiene que mantenerse hasta que el niño o la madre decidan, sin que exista ningún límite de tiempo y se pueden extender tanto como la variabilidad de culturas existentes en el mundo. Estudios antropológicos concluyen que la franja natural de lactancia en humanos se encuentra situada entre los dos años y medio y los siete. No existen fórmulas alternativas para la protección de los bebés, la leche materna el alimento principal, el más sano y el único que los niños necesitan por lo menos para los primeros seis meses de vida que da protección sostenida y completa y es aprendida por imitación como en cualquier especie animal.

En 1999, la Conferencia Internacional de la OIT revisó el convenio de Protección de la Maternidad que consolidó el derecho a un permiso pagado por maternidad para todas las mujeres trabajadoras y el derecho a intervalos pagados para amamantar durante la jornada laboral.

Hoy se reconoce que no hay ninguna fórmula comercial que pueda igualar a la leche materna.

Un 5 % más de niños menores de seis meses consumen fórmulas y también aumentó el porcentaje de niños que, además de leche materna, consumen innecesariamente agua u otros productos. Esto es negativo porque inhibe la producción láctea e incrementa de manera importante el riesgo de enfermedades gastrointestinales. Las madres que nunca dieron pecho a sus hijos mencionan como razones desconocimiento o poco apoyo antes y alrededor del parto, para iniciar y establecer la lactancia.

Casi no existen contraindicaciones para la leche materna que siempre deben consultarse con el médico y nunca superan un 2 % de los casos (o sea que más del 98% de las mujeres son capaces de alimentar a su bebé sólo con su leche durante los primeros 6 meses): el SIDA, el herpes simple en un pezón, la galactosemia en el bebé (deben tomar una leche completamente exenta de lactosa), Fenilcetonuria en el bebé que obedece a un déficit de fenilamina hidroxilasa. Cualquier fármaco durante la lactancia debe ser cuidadosamente evaluado por un médico. Todas las demás contraindicaciones son falsas; caída del cabello, radiografías, ecografías, tomografía computarizada o resonancia magnética nuclear, gammagrafías dependiendo del tipo de isótopo empleado y de la dosis administrada, amalgamas dentales, anestesia local, miopía, caries en la madre o en el niño, ejercicio físico, los rayos UVA son cancerígenos pero el riesgo es solamente para la persona que se expone a ellos sin afectar a la lactancia. Fumar es contraindicado en cualquier circunstancia, pero en la lactancia el tabaquismo reduce el volumen de leche que es de menor calidad y cantidad.

En el caso de un nuevo embarazo si el niño no se desteta pueden seguir mamando junto a su hermano lo que recibe el nombre de lactancia en tándem. Es común en el caso de gatos ferales que la cría de una gata muy joven y ella misma mamen de la “abuela”.

Una infección que se previene con leche humana es la gastroenteritis, la más importante en países pobres igual que la enterocolitis, el cólera, infecciones respiratorias, muerte súbita y el botulismo

Hay mujeres que, cuando amamantan, producen más leche mayor de la que el  bebé necesita y pueden donarla para aquellas que no pueden producirla o no logran la cantidad necesaria. Para donar no deben ser fumadoras, ni consumir drogas o medicación, además de contar con análisis de serología negativos.

La leche materna sin ningún otro complemento por lo menos hasta el sexto mes de vida es inmejorable para el desarrollo del sistema nervioso central del bebé y de su estado inmunológico, contiene inmunoglobulinas y traspasa al niño linfocitos o células que defienden al organismo contra gérmenes con los que ella tuvo contacto, generando anticuerpos en el niño y revisten la pared intestinal ayudando a protegerlo hasta que su propio sistema inmunológico funcione correctamente. Tiene también un efecto laxante suave que facilita la expulsión de meconio, lo que ayuda a prevenir la acumulación de bilirrubina (un factor que produce la ictericia).

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La alimentación complementaria es frecuentemente inoportuna, inadecuada o insegura, y los sucedáneos de la leche materna son sustitutos caros de la alimentación natural, de inferior calidad y a menudo peligrosos.

El cerebro humano se desarrolla casi completamente en los primeros 2 años de vida. La leche materna contiene los aminoácidos que necesita el normal desarrollo del cerebro.

El calostro es la primera leche que produce la madre inmediatamente después del parto, es espeso; puede ser transparente o amarillo pegajoso, muy valioso porque tiene todos los elementos necesarios para nutrir al bebé desde su nacimiento; lo protege contra infecciones y otras enfermedades, los desarrolla más sanos, los provee de las dosis de vitamina A y otros micronutrientes que son necesarios desde el nacimiento, es un purgante natural porque limpia el estómago del recién nacido, es bueno para la digestión y muchos otros beneficios como hacer innecesario el chupete. Una infección que se previene con leche humana es la gastroenteritis, la más importante en países pobres igual que la enterocolitis, el cólera, infecciones respiratorias, muerte súbita y el botulismo. La leche entera de la vaca no contiene (de forma natural) suficiente vitamina E, hierro ni ácidos grasos esenciales. Por otro lado, contiene excesivas cantidades de proteínas, sodio y potasio, que pueden dañar los riñones inmaduros del infante. Además, las proteínas y la grasa en la leche de la vaca entera resultan más difíciles de absorber para un bebé.

La leche materna contribuye a estrechar el vínculo madre-hijo, favoreciendo un adecuado desarrollo psicomotor, llena la necesidad del niño de estar cerca de su mamá, que es tan importante como el alimento y, viceversa, facilita e incrementa el amor de la madre a su bebé. Amamantar les da a ambos una paz que sólo arduamente encontrarán en el futuro. Es importante poner al pecho al niño inmediatamente después de nacer porque hay que darle la seguridad, el calor y la protección que busca y necesita.

La leche materna es un fluido cambiante ya que se va adaptando a los requerimientos del lactante a lo largo del tiempo, en función de las necesidades energéticas y del desarrollo del recién nacido. La composición exacta de leche materna varía de día en día, de toma a toma, inclusive dependiendo de si es de día o de noche, según el consumo de alimentos, el ambiente, la edad del bebé…. En cada mamada completa al principio la leche del comienzo es, acuosa, baja en grasa  y alta en carbohidratos y le quita la sed. A la mitad de la mamada, la leche es más espesa y blanca. Es como el plato fuerte. Al final, la leche es más cremosa (alta en grasa) y es como el postre. ¡Una comida completa! La madre no debe estar apurada ni medir el tiempo. La vez siguiente, debe comenzar por el último pecho que tomó. Si el bebé tomó de un solo pecho, la madre deberá comenzar con el otro. La mama nunca puede ser realmente «vaciada» ya que la producción de leche es un proceso biológico continuo: a mayor succión del bebé, mayor producción de leche.

Tiene las cantidades necesarias de: vitaminas, como la A,B, C,  Fósforo y Calcio, para que tenga huesos sanos y fuertes, Hierro, para mantener la energía, Proteínas, para protegerlo contra las enfermedades y para que crezca grande e inteligente, Grasa que, cuando sean mayores, disminuye el riesgo de padecer enfermedades del corazón y de la circulación, Azúcares, para que tenga energía y para alimentar al cerebro que, recordemos, triplica su volumen el primer año como ningún otro mamífero.

Las ventajas para la madre de hacer lactar enseguida después del parto son varias: la placenta sale con más facilidad y rápidamente, la hemorragia es menor, disminuye el riesgo de anemia, la matriz recupera rápidamente su tamaño normal, tendrá pechos menos congestionados cuando baje la leche, la leche baja más rápido dentro de los primeros días cuando el bebé mama desde el cominzo, no tendrá fiebre con la bajada de la leche, tendrá menos riesgo de cáncer en el seno o en los ovarios, menor riesgo de otro embarazo si no les ha vuelto la regla. La madre lactante no se agota porque: no tiene que levantarse de noche, no necesita hacer preparaciones especiales, lavar biberones y mamaderas, etc.

La leche materna está siempre lista y a la temperatura de 37º C que al niño le gusta y es el recurso natural renovable más valioso (objetivo a resaltar este año). La digestión de la leche materna es más fácil y eficiente. La grasa de la leche materna incluye una lipasa, enzima que ayuda a digerirla.

La leche sale a través de 15 a 20 pequeños agujeros mientras las glándulas de Montgomery, bultitos que se encuentran en la areola (parte más oscura que rodea al pezón), producen un líquido aceitoso que mantiene los pezones suaves y limpios y tiene un olor que atrae el bebé al pezón.

Tener pechos grandes o pequeños no tiene nada que ver con la producción de leche que se produce de la siguiente manera: cuando el bebé mama bien, la lengua y la boca estimulan el pezón, los nervios del pezón mandan el mensaje al cerebro de la madre que responde y ordena la producción de una sustancia llamada prolactina que empieza a formar la leche en los alvéolos. Mientras más mama el bebé más leche produce la madre. Para que la leche baje de los alvéolos al pezón, el cerebro hace producir otra sustancia que se llama oxitocina. Para que la madre reciba el estímulo adecuado y producir leche suficiente, el niño debe mamar bien abarcando la areola de la madre.

La madre debe dar el pecho de día y de noche cada vez que el niño lo pida, también cuando sienta sus pechos llenos o cuando el bebé duerma demasiado y, en tal caso, debe despertarlo. Esto es importante hacerlo especialmente en las primeras 2 semanas.

Para aliviar la congestión La madre debe ponerse paños de agua tibia en los pechos. O debe ordeñarse.

El dolor y las grietas en los pezones pueden suceder porque el bebé chupa sólo la punta del pezón (mama mal) debido a que la madre se lava los pezones con jabón, limón, alcohol o agua boricada, lo cual produce sequedad y grietas Las glándulas de Montgomery lubrican y mantienen limpios los pezones por lo que las madres no necesitan usar otros limpiadores o lubricantes ni lavarse los pezones antes o después de dar de mamar siendo suficiente el baño diario solamente con agua.

Si la madre se siente enferma, agotada y si tiene fiebre, el pecho rojo, hinchado o caliente o tiene dolor puede tener una infección del pecho (mastitis). La madre debe ir al centro de salud, ponerse paños de agua tibia alternándolos con paños fríos, varias veces al día,  dar de lactar por lo menos cada 2 horas, aún con el pecho afectado; descansar, tomar un analgésico y muchos líquidos. La madre debe continuar amamantando al bebé. Si tomara antibióticos, puede continuar dando pecho después de 2 días.

Aunque la madre esté enferma, la leche materna siempre es buena. Por eso, ella puede continuar dando el pecho cuando está con: resfriados, dolor de cabeza o garganta, diarrea o mal de estómago, tratamiento de la epilepsia, paludismo, o enfermedades contagiosas como bronquitis, hepatitis, enfermedades de transmisión sexual excepto SIDA, pues no pasan al niño a través de la leche, por el contrario, la leche materna protege al niño de estas enfermedades.

Durante los primeros 3 meses de vida algunos bebés lloran por cólicos. Para tratar de calmarlos no se les debe dar complementos sino darle de mamar más a menudo. Generalmente, después de estos 3 meses los cólicos desaparecen.

Para mantener la producción de leche cuando la madre tiene que separarse de su hijo o hija por más de 2 horas, se recomienda: no darle biberón sino ordeñarse cada 3 horas, poner la leche en una taza limpia y guardarla en un sitio fresco, la persona que cuide al bebé puede dársela con cucharita.

Después de los 6 meses las comidas complementan la alimentación pero no sustituyen la lactancia.

El abandono de la lactancia debe hacerse gradualmente, nunca en forma repentina.

En principio, con gran paciencia y perseverancia, es posible inducir la lactancia con sólo realizar succión en los pezones. No es necesario que la mujer haya estado embarazada, e incluso puede estar en su período posmenopáusico. Antes del parto los niveles de PRL aumentan progresivamente, pero los estrógenos de origen placentario bloquean la actividad secretora del epitelio glandular por lo cual, pese a que las mamas generan leche materna desde la pubertad, de ella no se extrae leche hasta la maternidad, si bien se requiere principalmente un mantenimiento de la succión periódica del pezón, por lo que es posible que una madre adoptiva, sin haber concebido nunca, amamante a su hijo adoptado.

PRE-famosos-mamones.jpg_973718260En aquellos bebés que nacen enfermos o con condiciones de sobrevida menos adecuadas la atención más humanizada, de calidad y con menores riesgos se basa en la tríada: amor, calor y leche materna.

El “Proyecto Mamas”, con famosos amamantando tiene el objetivo de hacer crecer los índices de “lactancia natural exclusiva” pues “sólo el 40% de las madres amamanta a sus hijos durante los primeros seis meses de vida pudiendo hacerlo como se citó el 98%”, y se podría “disminuir la mortalidad infantil hasta en un 17%”; reducir “las enfermedades infecciosas del niño, especialmente diarreas e infecciones respiratorias; disminuir “las posibilidades de que el niño contraiga enfermedades inmunológicas, como la diabetes”; al tiempo que es una práctica que “contribuye a la relación psicoafectiva madre-hijo”, “favorece la recuperación postparto de la madre”, y “disminuye en un 40% el riesgo de cáncer de ovario y de mama de la madre”, como también se mencionó.

 

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